Si tu inversión cae un 20 %, necesita subir un 25 % para volver
Comprueba con euros por qué perder un 20 % exige ganar un 25 % para recuperar el valor inicial, y por qué aportar más dinero no borra una pérdida.

Bajar un 20 % y subir un 20 % no se anulan: el segundo porcentaje parte de una cantidad menor.
Si una inversión pasa de 1.000 € a 800 €, ha caído un 20 %. Para volver de 800 € a 1.000 €, necesita subir un 25 %. El motivo: ahora el porcentaje se calcula sobre una cantidad menor.
El 20 % de ida y el 20 % de vuelta llevan el mismo numerito, pero salen de direcciones distintas. La calculadora no está siendo borde: estamos cambiando la base de la cuenta.
La cuenta, con los euros a la vista
Este es un ejemplo hipotético, sin aportaciones ni retiradas, sin cobros de dividendos o intereses y sin costes ni impuestos. Seguimos el valor de la misma inversión en euros; no pronosticamos una subida ni cuánto tardaría en ocurrir.
Desliza la tabla para ver todas las columnas.
| Paso | Cuenta | Valor de la inversión |
|---|---|---|
| Empiezas | Inversión inicial | 1.000 € |
| Cae un 20 % | Pierde el 20 % de 1.000 €: 200 € | 800 € |
| Desde ahí sube un 20 % | Gana el 20 % de 800 €: 160 € | 960 € |
Al terminar aún faltan 40 € para volver al principio. El resultado acumulado es una pérdida del 4 % de los 1.000 € iniciales.
Para recuperar los 200 € perdidos partiendo de 800 €, la cuenta correcta es:
200 € que faltan ÷ 800 € que quedan × 100 = 25 %.
Compruébalo al revés: el 25 % de 800 € son 200 €. Los sumas y llegas a 1.000 €. Ahora sí. Puedes retirar el confeti que habías sacado con el +20 %.
Cuanto mayor es la caída, mayor es la subida necesaria
Estos escenarios son alternativas, no caídas encadenadas. Todos parten de 1.000 € y mantienen los supuestos anteriores. Los porcentajes de recuperación están redondeados a dos decimales cuando hace falta.
Desliza la tabla para ver todas las columnas.
| Caída desde el inicio | Valor que queda | Subida necesaria desde ese valor para volver a 1.000 € |
|---|---|---|
| 10 % | 900 € | 11,11 % |
| 20 % | 800 € | 25 % |
| 25 % | 750 € | 33,33 % |
| 40 % | 600 € | 66,67 % |
| 50 % | 500 € | 100 % |
| 80 % | 200 € | 400 % |
Perder la mitad exige después duplicar lo que queda. Perder un 80 % exige multiplicarlo por cinco. Por eso un «ya subirá» puede llevar dentro una cuenta bastante más exigente de lo que suena.
La regla para cualquier caída inferior al 100 % es:
Subida necesaria (%) = caída (%) ÷ [100 − caída (%)] × 100.
Con una caída del 20 %, escribes 20 ÷ 80 × 100 = 25 %. Si el valor llega a cero, esta fórmula no se puede aplicar: no existe un porcentaje finito de crecimiento sobre cero que lo devuelva al importe inicial.
La tabla describe lo que haría falta para recuperar el valor, no lo que va a pasar. Una inversión puede seguir cayendo o no recuperar nunca su nivel anterior. Esperar más tiempo no convierte esa recuperación en una obligación del mercado.
Meter otros 200 € no significa que la inversión haya remontado
Volvamos al momento en que quedan 800 €. Si añades 200 € de tu bolsillo y el valor de la inversión no cambia durante esa aportación, la cuenta vuelve a mostrar 1.000 €.
Pero has puesto 1.200 € en total: los 1.000 € iniciales y los 200 € nuevos. Sigues teniendo 200 € menos de lo aportado. El saldo ha crecido gracias a ti; el mercado todavía no ha levantado un dedo.
Esto explica por qué mirar solo «antes tenía 1.000 € y ahora también» puede engañarte. Las aportaciones son dinero que introduces; la rentabilidad mide el resultado de la inversión. Cuando hay entradas y salidas en distintas fechas, el cálculo del rendimiento debe tenerlas en cuenta: no basta con comparar los dos saldos.
Recuperar el valor tampoco responde a todo
Nuestra cuenta busca volver al mismo número de euros. En una inversión real hay más piezas:
- Cobros recibidos: dividendos o intereses también forman parte del resultado. Mirar solo el precio los deja fuera.
- Costes: reducen lo que te queda. Si usas el valor de una participación de un fondo, algunos gastos ya están descontados; no los restes otra vez.
- Poder adquisitivo: volver a 1.000 € años después no garantiza poder comprar lo mismo si los precios han subido.
Y el porcentaje necesario no decide si conviene comprar, vender o mantener. «Quiero volver a lo que pagué» describe un deseo; no demuestra que esa inversión encaje con tus necesidades ni que vaya a recuperarse.
Una prueba antes de cerrar la calculadora
Una inversión ficticia de 1.500 € cae un 25 %. ¿Cuánto queda y qué subida permitiría volver al importe inicial, sin añadir dinero?
Quedan 1.125 €. Faltan 375 €, que son aproximadamente el 33,33 % de 1.125 €. La recuperación exacta sería un tercio del valor que queda.
La próxima vez que veas «ha recuperado un 20 %», busca desde qué valor y fecha se está midiendo. El porcentaje da mucha conversación. La base de cálculo dice de qué estamos hablando.
Contenido educativo revisado con IA en una ejecución independiente de la redacción. Los casos son hipotéticos; se han comprobado sus cálculos y fuentes. No valoran tu situación personal.