TIN y TAE: qué estás comparando cuando miras un préstamo

Distingue TIN y TAE con dos préstamos hipotéticos de 6.000 euros. Entiende las comisiones, el calendario de pagos y qué cifra no debes sumar otra vez.

Un cliente y una mecánica despliegan un cartel de ejemplo con TIN del 6 % y TAE del 10,25 %.
Escena ilustrativa generada. En el préstamo B del ejemplo, una comisión inicial de 120 € eleva la TAE al 10,25 %, con TIN del 6 %, 6.000 € y doce meses. No es una oferta comercial.

La TAE reúne intereses y costes del cálculo: sumarla al TIN cuenta dos veces parte de la factura.

Ves un préstamo al 6 % y otro número más abajo: TAE 10,25 %. Parece que al porcentaje le ha salido un hermano mayor en la letra pequeña.

El TIN indica el tipo utilizado para calcular los intereses. La TAE expresa el coste en términos anuales, teniendo en cuenta el calendario de pagos y los gastos que deben incluirse en ese cálculo. Sirve para comparar con más información. No es un recargo que se sume al TIN.

Vamos a ver por qué dos préstamos con el mismo TIN pueden costar distinto, sin convertir la mesa de la cocina en una oposición a inspector de banca.

El TIN calcula intereses; no reúne toda la factura

TIN significa tipo de interés nominal. Hay que mirar a qué periodo se refiere: un 1 % mensual no es un 1 % anual. El porcentaje sin su calendario va vestido a medias.

En un préstamo con cuotas mensuales, TIN anual del 6 % y meses iguales, el tipo mensual del ejemplo es 6 % ÷ 12 = 0,5 %. Se aplica al capital que siga pendiente, según las condiciones pactadas.

Si quedan 6.000 euros, los intereses del primer mes son 6.000 × 0,5 % = 30 euros. Cuando la cuota devuelve parte del capital, el siguiente mes queda menos dinero sobre el que calcular intereses.

Por eso multiplicar 6.000 × 6 % no da los intereses totales de un préstamo que vas devolviendo durante el año. Esa cuenta trataría los 6.000 euros como si siguieran prestados enteros todo el tiempo.

La TAE pone los pagos en una escala anual

TAE significa tasa anual equivalente. Reúne los flujos de la operación: cuánto dinero recibes, qué pagas, en qué fechas y qué gastos entran en el cálculo. Después los expresa como una tasa anual.

Incluso sin comisiones puede diferir del TIN por la periodicidad. En nuestro ejemplo, un 0,5 % mensual equivale a (1 + 0,005) elevado a 12 − 1 = 6,17 % anual, aproximadamente. No han aparecido intereses secretos: estamos expresando el tipo con otra medida.

La TAE tampoco significa que pagues cada año ese porcentaje sobre los 6.000 euros iniciales. El capital pendiente y las fechas importan. Es un indicador anual del coste, no una factura en euros.

Dos préstamos iguales, salvo una comisión

Ejemplo hipotético. Ambos préstamos desembolsan 6.000 euros, tienen TIN fijo del 6 % anual y se devuelven en doce cuotas mensuales iguales. El primer pago llega un mes después; suponemos meses de igual duración, sin seguros, otros gastos, atrasos ni devolución anticipada.

En el préstamo B se pagan además 120 euros de comisión al inicio, sin financiarlos. Solo cambiamos ese coste para ver su efecto.

Desliza la tabla para ver todas las columnas.

ConceptoPréstamo APréstamo B
Capital desembolsado6.000 €6.000 €
TIN anual fijo6 %6 %
Comisión inicial0 €120 €
Cuota mensual teórica aproximada516,40 €516,40 €
Suma de las cuotas6.196,78 €6.196,78 €
Total pagado, incluida la comisión6.196,78 €6.316,78 €
Coste: intereses más comisión196,78 €316,78 €
TAE aproximada del ejemplo6,17 %10,25 %

Calculamos con la cuota sin redondear, 516,398578… euros, y redondeamos los totales al final. Si un calendario cobra cuotas redondeadas a céntimos, puede ajustar la última unos céntimos.

El TIN y la cuota son iguales, pero B cuesta 120 euros más. La comisión no lleva un cartel que diga «intereses», pero sale del mismo bolsillo. No se vuelve decorativa por cambiar de nombre.

Además, en B entran 6.000 euros y salen 120 en ese momento: quedan 5.880 euros netos al inicio, frente a 6.000 en A. Esa diferencia también explica la TAE mayor. Si necesitas conservar 6.000 euros disponibles después de gastos, estas dos operaciones no entregan la misma cantidad neta y habría que ajustar la comparación.

Y ojo con otra cuenta tentadora: 6 % + 10,25 % no es el coste del préstamo B. La TAE ya recoge los intereses y la comisión del ejemplo. Sumarlos otra vez sería cobrarle dos entradas al mismo invitado.

Lo que la TAE no decide por ti

Comparar requiere mirar también cantidad disponible, plazo, cuota, coste total en euros y condiciones. Una cuota menor puede acompañar a muchos más meses de pagos. Que quepa mejor en una casilla no significa que cueste menos en conjunto.

Para préstamos sujetos a la ley española de crédito al consumo, el cálculo de la TAE parte del cumplimiento del calendario pactado. No incluye, por ejemplo, los gastos por incumplir el contrato ni los gastos de notaría. No es una tarifa que cubra cualquier cosa que pueda pasar.

Los costes de servicios accesorios, como un seguro, se incluyen cuando contratarlos sea necesario para obtener el crédito o las condiciones ofrecidas y se cumplan las reglas aplicables. Pide el desglose; no deduzcas de un número qué productos son obligatorios u opcionales.

Si el tipo puede cambiar, la TAE utiliza hipótesis: no predice los tipos futuros ni garantiza la cuota de mañana. Comparar un préstamo fijo y uno variable solo por su TAE deja fuera una diferencia importante.

Una TAE del 0 % tampoco se demuestra con un gran «sin intereses». Puede haber TIN del 0 % y comisiones que hagan positiva la TAE. La palabra «gratis» necesita pasar por caja antes de graduarse.

Un ejercicio antes de mirar el botón de contratar

De una oferta escrita, copia estas seis cosas en una nota privada:

  • Dinero que quedaría disponible después de los gastos iniciales.
  • TIN y periodo al que se refiere.
  • TAE y supuestos utilizados.
  • Número de cuotas, importe y fecha de pago.
  • Total que pagarías en euros, con los costes del escenario.
  • Productos adicionales y qué cambia si no los contratas o dejas de cumplir una condición.

No hace falta contratar nada para hacer el ejercicio. Si falta una cifra, pide que te la expliquen por escrito. La comparación empieza cuando entiendes la oferta, no cuando el botón se pone verde.

La TAE ayuda a comparar el coste. Tu presupuesto responde a otra pregunta: si puedes asumir los pagos. Un porcentaje más bajo no fabrica margen donde no lo hay.

Sobre esta lectura

Contenido educativo revisado con IA en una ejecución independiente de la redacción. Los casos son hipotéticos; se han comprobado sus cálculos y fuentes. No valoran tu situación personal.

Fuentes